sábado, 14 de diciembre de 2013

UN DIA FATAL Por Dra. Mireille Escalante Dimas

Amaneció un dia como cualquier otro, soleado, con vientos suaves, era el 10 de Octubre de 1986. Me dirigí a mi Bufete, en el corazón de San Salvador,  casi atrás del edificio mármol verde-jade del Banco Hipotecario de El Salvador, a media cuadra del Cine Izalco; en la esquina esta Edificio Julia Duke, lindando con el Edificio Central -Dueñas, ubicado enfrente del Parqueo del Cine Libertad, justo en el quinto piso estaba mi Bufete, asistido por un secretario, el ahora Licenciado Luis Angel Velasquez Gomez.
Me esperaban dos señores que pertenecían a una Cooperativa de Rosario de Mora, los había citado para las once de la mañana; naturalmente a esa hora comencé a elaborarles la Escritura Pública  que me habían solicitado. El caso fue, que llegada las doce en punto de ese día diez   de Octubre, mi secretario se retiró de la oficina, bajó por el ascensor, y llegó tranquilo a la planta baja, cuando sobrevino el fuerte temblor; en cambio, yo, estando en  el quinto piso, sentí el suelo moverse y brincar.      
 Los señores asustados adentro de mi Bufete, se mecían de un lado a otro, sentados en el sofá, sus  caras pálidas y desfiguradas por el susto…  hubo un momento que la actividad cesó, y les indiqué, “salgamos caminando, porque el temblor nos está dando tiempo”, y así  hicimos…                                                    Por las gradas  bajaban las personas amontonadas, despavoridas buscando la salida a la calle.
A mis clientes ya no los ví, tomaron las de (1) “Villadiego”, pero afuera en la calle, me esperaba Luis Angel;  me reuní con él;  luego se escuchó un fuerte estruendo, era el edificio donde se localizaba del Cine Izalco que colapsaba, afortunadamente no estaba dando función, aún se encontraba cerrado.
 La gente aterrorizada se había refugiado en el Parqueo del Cine Libertad, lugar amplio, sin  construcciones ni arboles.  Una señora asustada, entrada en años, fanática religiosa y temerosa de ver derrumbarse los edificios de cemento, se hincó a inmediación de la calle pavimentada frente al Cine Apolo, gritando convencida: “Se cumplen las Sagradas Escrituras, arrepiéntanse de sus pecados, que este es el fin del mundo”; por supuesto que los transeúntes la veían sorprendidos,y apuraban el paso;  los vehiculos automotores parados, las sirenas de ambulancias y de los radio-patrullas  sonando las alarmas, enmedio de  un embotellamiento de carros,causado por el caos.  
Con Luis Angel caminamos por esas calles caóticas, vimos casas y edificios totalmente destruidos, como si hubieran sido construidos de palitos de fosforos. Nos dirigimos a pie, buscando  las orillas de San Salvador en dirección a la Terminal de Occidente, nos tardamos dos horas para llegar; logramos subirnos a un bus que se dirigía a Santa Ana, para bajarnos en  (2) Ciudad Merliot.                                                            Así llegué a casa… ya por la tarde, cuando se habían calmado los ánimos,  LuisAngel se encaminó hacia su vivienda.
Ese terremoto, ocurrió en (3)  plena guerra civil. Fue catalogado como uno de los sismos más destructivos en El Salvador. La cifra de muertos fue de 1,500,  y 200,000 damnificados, según el historiador Thomas Anderson, en su libro Politics of Central America, 1988, con una intensidad de 7.5 grados en la escala de Richter y una intensidad de IX en la escala de Mercalli, causando daños considerables a la infraestructura de la ciudad de San Salvador, siendo el foco de la tragedia el edificio Rubén Darío ( símbolo de la tragedia.)
 El Gran Hotel San Salvador, también colapso, falleciendo en su interior el propietario.  Otros edificios dañados fueron el edificio Dueñas, ubicado frente a la Plaza Libertad (donde estaba mi Bufete profesional); El edificio del Instituto Salvadoreño del Café; El edificio Tazumal; El Hospital Nacional de niños Benjamín Bloom,  (en el cual se registró un único fallecido: el cual murió al fallar el aparato respirador);  La Biblioteca Nacional y Ministerio de Educación; El  Ministerio de Hacienda y sus Torres, Los Ministerios de Planificación, de Trabajo, de Agricultura y Ganadería y la sede de la Dirección General de Correos; El Edificio Rodríguez Ruiz; El edificio de la compañía Tropigás; El edificio Torre López,(en cuyo sótano funcionaba el cine Izalco) ; El edificio CEFESA; La Universidad de El Salvador en diversos edificios; El colegio Externado de San José; El monumento al Divino Salvador del Mundo( el cual fue reconstruido por mandato del Presiente Duarte) ; La escuela Santa Catalina,(en el Barrio San Jacinto) donde murieron 41 niñas y 1 niño; El Hospital General del Instituto Salvadoreño del Seguro Social;  aparte de los edificios del centro de San Salvador; hubo considerables daños en los barrios San Jacinto, La Vega, Candelaria, y especialmente el barrio Santa Anita, el cual quedó reducido a escombros casi en su totalidad.
Los habitantes del reparto Santa Marta,y  Los Planes de Renderos, entre otros,  quedaron incomunicados al hundirse la principal calle de acceso. En este lugar también hubo daños considerables a las casas.
En la zona norte de la capital, los daños no fueron tan severos, sin embargo algunos edificios de la llamada Super Manzana Zacamil y Colonia Libertad colapsaron.
El terremoto causó que más del 90% del sistema de salud quedara dañado.
Muchos escenarios deportivos resultaron seriamente dañados, entre estos tenemos:
·         El Monumental Estadio Cuscatlán,
·         El Estadio Flor Blanca (hoy Jorge "Mágico" González)
·         El Palacio de los Deportes (ahora denominado Carlos "El Famoso" Hernández)
Los muertos se calcularon en cerca de 1,500. Sólo en el edificio Rubén Darío se calcula que murieron 500 personas. 100 mil personas resultaron damnificadas y los daños materiales se calculan en 1.5 billones de dólares


LLAMADAS
(1)   “Villadiego”, salir huyendo:
(2)    Ciudad Merliot: zona intermedia, a la altura de la Carretera del Puerto de La Libertad,  conecta San Salvador y Santa Tecla.
(3) Guerra Civil desatada desde 1980, durando  hasta 1992(Acuerdos Paz). 

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