martes, 15 de septiembre de 2009

ROMANCE DESDE EL MAS ALLA

Por MIREILLE ESCALANTE DIMAS

Circe, regresaba después de haber vivido en Comayaguela, Honduras, con sus abuelos, a los diecisiete años cumplidos, el treinta de Diciembre del dos mil ocho, fecha justa para recibir el Año Nuevo, allá había obtenido su titulo de Bachiller; ahora, ya estaba en casa de la Tita, su madre, en la en la Calle El Escorial situada a la derecha de Colonia La Providencia, sobre la cuesta que conduce a la Colonia Dolores, y a Los Tanques de Holanda, la misma calle que desemboca en el Zoológico del Barrio Modelo, de San Salvador.

La casa donde vivía la Tita, estaba construida de tal manera que podía dominarse el rumbo Norte, y Sur. Hacia el Norte lindaba con las casas vecinas que existían sobre la misma calle; y hacia el Sur, el Volcán de San Salvador erguido besando el cielo azul, y abajo, en un hondo precipicio, se divisaban casitas pequeñas del tamaño de cajas de fósforos, formando las colonias y barrios aledaños; estaba formada por tres pisos, había sido construida, en desnivel. La entrada, al nivel de la calle pavimentada, al abrirse la puerta principal se exhibía la sala principal de la casa, y una habitación que contenía la cocina y el comedor; en el piso inferior, abajo, había otro salón amplio, cuya terraza estaba separada por una puerta- ventana de vidrio, donde hermosamente colgaba un trapecio de cadenas doradas, y asiento de madera pulida, que servía para mecerse, mientras se admiraba en la lontananza el paisaje de San Salvador, era un mirador; y en el sótano, estaban los dormitorios de la Tita y de Circe. Todas, las paredes, estaban decoradas por muchos cuadros de pintores salvadoreños.

Circe, por su edad, inquieta, apenas amaneció al siguiente día, y teniendo como excusa la celebración del Año Nuevo, se dirigió a la calle, donde se encontró afuera de la casa vecina, a dos jóvenes desconocidas que dijeron llamarse Estela y Maricarmen,, eran universitarias, tener cada una veinte años de edad y ser inseparables amigas. Circe, las invitó la cena de la medianoche. Las jóvenes estudiantes, encantadas aceptaron, y ofrecieron llegar.

La Tita en el curso del día, se afanaba en preparar el pavo, y Circe le ayudaba aderezándolo. Por supuesto que también estaban invitadas las amistades de la Tita para recibir esa noche el Nuevo Año; y cumpliendo con la tradición cenaron los invitados a las doce en punto y admiraron regocigados desde el mirador, cuando se reventaban las luces de pólvoras.

Al amanecer, los invitados, uno a uno fueron despidiéndose… Estela y Maricarmen, también se regresaban a su casa. Por su edad, Circe, y por no estar acostumbrada a tomar vino, mareada se fue a dormir en la madrugada. Estaba en lo mejor de conciliar el sueño, y por su sopor, no podía distinguir si en realidad estaba ocurriendo, lo que escuchaba a través de la pared, no distinguír si era por el exceso de bebida, o por su imaginación. Ella escuchó al otro lado de la pared de su dormitorio, unos extraños ruidos… eran unos lamentos, gemidos como de dolor, ó tal vez de pasión, suspiros y risas entre cortadas; Circe ignorante de los actos y asuntos sexuales, sin percatarse que se podía tratar de sus vecinas haciendo el amor; comenzó a disfrutar de la situación, le gustó el despertar erótico de sus sentidos, al principio muy tímidamente se tocaba con su pequeñas manos sus partes íntimas, y a medida que se tocaba, iba sintiendo una agradable sensación que no podía explicar qué era debido a su corta edad; sin embargo logró emocionarse a grado tal, que se quedó satisfecha, al tiempo que lanzaba un fuerte suspiro, hasta entonces logró dormirse.

Circe, se dirigió el Uno de enero, a la casa vecina en busca de sus nuevas amigas. Para su sorpresa una anciana abrió la puerta, y le comentó que Estela y Maricarmen, jóvenes estudiantes universitarias, si habían vivido ahí en esa casa, muchos años atrás, pero en el año de 1970, a la edad de veinte años, llegaron unos sujetos vestidos de civiles, en un vehículo Jeep verde olivo, quienes se las llevaron rumbo desconocido; y que ellas habían aparecido a la semana, muertas, y en estado de descomposición debajo de la peña conocida como Puerta del Diablo.

La Puerta del Diablo, actualmente es un paraje turístico, situado a un kilómetro al Sur del Parque Balboa, con vista panorámica, formado por dos rocas separadas desde donde se divisa el litoral del Océano Pacifico, la Villa de Panchimaldo, el Lago de Ilopango, el Cerro de La Pavas y el Volcán de San Vicente. Su nombre, está bien puesto, ya que en la antigüedad, los indígenas lo usaban para brindar sacrificios humanos a sus “dioses”; posteriormente, los cuerpos represivos, torturaban políticos enemigos del gobierno de turno,. colgándolos desde lo alto, boca abajo, terminándolos lanzando al vacío

Efectivamente, en el mismo lugar, donde se habían encontrado a Estela y Maricarmen, también encontraron muerta a la famosa bailarina Guadalupe Montero, el dia de su cumpleaños, el 20 de abril de 1969. Guadalupe Montero, se hizo famosa porque siendo la coreógrafa graduada del Palacio de Bellas Artes de México, daba presentaciones gratuitas de danza en las escuelas, centros rehabilitación, y en el interior del país. Cuentan que ella vestiría siempre de blanco, para cumplir con la promesa que una vez le hiciera a la Virgen Morena, la Guadalupe de México, ya que durante su infancia había tenía principio de poliomelitis, y había estado confinada a vivir muchos años en una silla de ruedas, pidiéndole para ese entonces, a la Virgencita que le hiciera “el Milagro”, de hacer caminar nuevamente, y que ella, le cumpliría dedicándole su vida a danzar, vestida siempre de blanco.
Circe le aseguraba a la ancianita que Estela y Maricarmen, habían estado disfrutando la cena de Año Nuevo, en casa de Tita, su madre, y que todos los invitados habían conversado con ellas, que las habían visto, por lo que le era imposible creer que estaban muertas!

Santa Tecla, 15 de Septiembre del 2009

Todos los personajes son ficticios, al igual que las historias, si hubiere alguna semejanza en particular con alguna persona, hecho o lugar, es una mera coincidencia.

PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIALMENTE.

SOBRE LA AUTORA:
MIREILLE ESCALANTE DIMAS, Salvadoreña, desarrolla literatura del género literario “Romántico erótico”.
Ha escrito la obra: “MI TIA CONSUELO DE SAINT EXUPERY: LA SACERDOTISA DE LA DIASPORA SALVADOREÑA, que oportunamente se publicará..

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