Malena, mujer guapa trigueña, de cabello negro y corto, de hermosas pantorrillas, soltera, alegre, llena de brío, culta, e interesante, de esas personas con las que desearías entablar conversación, hacía inventario de los accidentes sufridos en su pie, en especial de su pie izquierdo. He aquí las anécdotas más relevantes que recuerda.
Allá en (1) San Ramón, en la parte de atrás de los Condominios Atlanta, vivía en una casita rustica de teja y bahareque, entre maleza, huerta y árboles, don Alvaro, anciano afamado masajista… de una extraordinaria experiencia en la anatomía humana, sin necesidad de Rayos X detectaba quebraduras, declarándose incompetente en tal caso, remitiéndolos al Hospital Rosales para tratamiento; don Alvaro, únicamente se dedicaba a corregir (2) esguinces y “safaduras”. Malena desde que tuvo conocimiento de la existencia de tan sabio sobador, acudía frecuentemente a solicitar sus servicios al doblarse el pie izquierdo, descomponiéndosele el dedo pequeñito, y don Alvaro con un masaje suave, entre platica y platica, le tomaba el pie izquierdo, masajeándoselo y sin ocasionarle dolor alguno, le comentaba “ya le cayó, señorita, lo desviado…” Un día de tantos murió don Alvaro, y desde ese entonces, Malena tuvo más cuidado para no volver a lastimarse ese dedito pequeño del pie izquierdo.
Pasado un par de años, Malena se trasladó a vivir a (3) Santa Tecla- lugar conocido como la “ciudad de las colinas”, ahora “ciudad de las colonias”, de clima tropical, estable, ambiente veraniego – incluso en invierno: soleado; es una ciudad moderna, con edificaciones nuevas; conectada con la capital además de la carretera Panamericana, otros accesos en su vía terrestre, el tránsito de varios Boulevares, donde se encuentra el de Monseñor Romero –conocido inicialmente como Diego de Holguin, la Autopista Sur, y el de la Jerusalem- Colonia Escalón; Malena, solía frecuentar el Bufete del Licenciado Jose & Rodriguez, situado en San Salvador, en un local del (4) Centro de Gobierno; ahí se reunían cuatro abogados de la misma generación, quienes destinaban para descansar un día a la semana, -el miércoles- , el objeto del paseo era prevenir un infarto debido a la carga laboral; y por supuesto incluían a, Malena, también acuciosa abogada; enfilaban para distraerse a la (5) Costa del Sol. Salían de la oficina a las diez de la mañana, y en cincuenta minutos llegaban a una quinta, adonde los aguardaban chaisse- longues, mecedoras, hamacas, escuchaban bachata, salsa, música alegre; tomaban agua de cocoteros recién cortados, y una que otra (6) Pilsener, mataban el tiempo, mientras se llegaban las doce del mediodía. Un total relajamiento, sin problemas familiares ni de trabajo, la mente en blanco Un mundo diferente, de vez en cuando, en tono serio, se atrevían a comentar que en un futuro no lejano, llegaría una (7)“Litis” millonaria… Por supuesto se intuía que lo dicho era “un sueño”; cuando la conversación era seria, se atrevían a incursionar en el misticismo, con temas de la reencarnación.
Regresaban al desvío de La Costa del Sol y de La Herradura, para tomar la carretera de La Herradura, a la hora del almuerzo, éste consistía generalmente en un hermoso (8) coctel de conchas, servido en copas gigantes de cristal, las conchas naturales, frescas, abiertas en el momento de servirlas, se encrespaban al contacto con el limón, El coctel aderezado de pimienta, chile, cebolla, cilantro, tomate y orégano, eran servidos en las champas de la bocana de La Herradura, Departamento de La Paz. La cálida brisa marina con sabor a sal y yodo, soplaba en los rostros, el candente sol caía sobre las láminas del techo. Increíble pero cierto, el coctel de conchas era tan especial que al compararlos con los de los restaurantes de San Salvador no tenían el mismo sabor. Los abogados acompañaban sus cocteles con cervezas bien heladas; a Malena le encantaban las conchas, y las disfrutaba con una Coca Cola helada. En la bocana, a un lado, salpicaba el agua grisácea del mar, las lanchas pasaban de largo con turistas, a veces con pescadores, y lugareños que se vivían en la Bahia y Estero de Jaltepeque, jurisdicción de Jiqulisco, con varias islas interiores desoladas: Limpio, Solomillo y El Esterón; cada una de esas islas, rodeada de un pequeño manglar, y mas de alguna, oscilaba su visibilidad, en marea llena se cubría o inundaba totalmente de agua; y solamente de marea baja, era visible. Mientras almorzaban, se hacían bromas, contaban anécdotas, se pasaba el tiempo de una manera alegre.
Luego, se encaminaban a la propiedad del Licenciado Jose & Rodriguez, sobre el Boulevard Costa del Sol, dejando a un lado a la quinta, donde habían sido recibidos al ser recién llegados, se trasladaban a la finca bajo la sombra de los frondosos árboles de mangos, y de aguacates, habían colocadas sillas y las mesas con baraja americana; ellos, jugaban partidas de póker apostando monedas . Malena, mientras tanto se recostaba en una cómoda hamaca de hilo blanco. Ese miércoles le atacó un fuerte dolor de pie, el pie izquierdo, el cual se lo dobló al caminar; sus amigos, llamaron a Chus, el guardián de la quinta, para que le diera un masaje a Malena; Chus dijo tener una pomada que curaba lesiones de las ubres de las vacas y con ese ungüento, deslizaba suavemente sus manos en el pie de Malena, al mismo tiempo que sus amigos incitaban a Chus con comentarios jocosos e indecentes a realizar el masaje … Malena se alivió bastante, desapareciendo el dolor.
Eso sí, al marcar el reloj las cuatro de la tarde, enfilaban su regreso hacia San Salvador. Durante varios años consecutivos mantuvieron esa costumbre. Se dejó de viajar a la Costa del Sol, porque el abogado Rodriguez ,organizador de los viajes, cayó enfermo, falleciendo de una enfermedad misteriosa.
En otra ocasión, Malena visitó por dos veces, la (9) Isla de Méndez, el caserío Corral de Mulas, jurisdicción de Jiquilisco, Departamento de Usulután; iba acompañada por el artista del Arpa Joel Ramos, (10) el Compadre Papá Chico, y su esposa…los viajes eran de negocios, y Malena, la Notario de las compraventas, la primera vez, fue por tierra, en aquel entonces para llegar, había que pasar por un estrecho, donde solo el vehículo cabía, corría agua al lado izquierdo y al derecho, ahora hay un puente. Joel adquirió un terreno y el viaje duró dos días, pasaron una noche inolvidable, quemando (11) estoraque, y escuchando a Joel cantar al son de la guitarra. En esa vez, no pasó ningun accidente; pero quince días después, se realizó el segundo viaje, siempre de negocio: Joel Ramos, compraba otro terreno. La diferencia, estuvo en que en esta ocasión se trasladaron por mar, llegando al Puerto El Triunfo, donde en una casa dejaron el vehículo- ellos bajaron por el muelle en una escalera de hierro para montarse en lancha que los transportó al Corral de Mulas. Al llegar al caserío se desviaron a la playa. Malena al ver el oleaje, se emocionó y sin que nadie le advirtiera sobre la agresividad del mar; se adentró en él a la altura de la rodilla le llegaba el agua, cuando una corriente marina, le retorció el musculo de la pantorrilla de la pierna izquierda, dejándola lesionada, salió gateando hasta quedar a salvo. Para Malena, esos minutos llenos de angustia, los sintió una eternidad, las olas la tiraron al suelo, y le cubrían su cuerpo, mientras ella se arrastraba mar afuera, luchó por su vida, a gatas pudo por fin, salir del inminente peligro.
Un lugareño entrada la tarde, se presentó a la casa proporcionada al Maestro Joel Ramos a masajear la pierna izquierda de Malena, con Metilo. Llegada noche, Joel canto varios boleros entre ellos, interpretó aquella canción que dice “No sé si en la eternidad haya amor, pero allá tal como aquí, en tu boca, llevaras sabor a mí”... Al día siguiente firmó el vendedor otra escritura de propiedad a favor de Joel Ramos ante los oficios de la Notario Malena, y se regresaron a Santa Tecla.
Malena se recuperó con el tiempo, recordando la Bahía de jiquilisco, la Isla de Mendez, Corral de Mulas, y el incidente de su pierna.
Bueno, en otra oportunidad, tan grande fue el descuido de Malena, se dobló el pie izquierdo, quebrándosele la tibia y el peroné -cerca del “ojo del pie”, no pudieron “sobarla” porque el tratamiento era más largo: pasó tres meses enyesada, a veces en silla de ruedas, luego en muletas y por último usaba bastón . Tal parecía que la “maldición” de su pie izquierdo, jamás se le retiraría.
Pasados unos años, un día de tantos, Malena, amaneció sin motivo ni razón alguna, con el mismo pie izquierdo inflamado… Ya le habían afamado a Alfredo, un Ingeniero Civil, con conocimientos profundos del cuerpo humano, huesos y músculos, lo tildaban como experto “sobador”, competencia del masajista de la (9) Colonia Luz y de la Terminal de Occidente.
Desesperada, le llamó por teléfono para contactarlo, y hacer una cita. Cuando lo conoció lo encontró hombre serio, alto, fornido para su edad, pelo gris, y ameno en su conversación. Sus manos tenían dedos gruesos, largos, y sus manos eran fuertes; macizo como hierro, los antebrazos. Ella, tímida, le comentó su problema; él cortésmente le expresó que “con gusto” le ayudaría, que por supuesto “había llegado al lugar indicado”. Le manifestó que debía trasladarse a adonde estaría cómodamente recostada, para recibir el masaje- y la trasladó al dormitorio; momentáneamente a Malena le asediaron inquietudes, las cuales se desvanecieron , pues tenía conocimiento, por experiencia propia, que debía estar tranquila, y relajada para recibir los masajes terapéuticos, no encontró malicia alguna, porque durante toda su vida, sabía que se usaban camillas.
Efectivamente Alfredo, le frotó el pie izquierdo, con Cofal, y luego se lo envolvió en una toalla, para conservar el calor… Así permaneció en reposo sobre la cama, alrededor de quince minutos, descansando, con los ojos cerrados. A todo esto, ella familiarizada con Alfredo, como si desde mucho tiempo atrás lo hubiera conocido, reconocía su voz peculiar, tenía el “no sé qué” de atracción… recordó las pláticas de sus amigos abogados sobre la re-encarnación… llegando a la conclusión que tal vez en la vida anterior, había conocido y amado a Alfredo. Estaba con esos pensamientos, cuando abruptamente sintió la falda de su vestido levantada, y los labios de Alfredo- el masajista- recorrían la pierna. Malena, viuda desde hacía cinco años, ya había olvidado las caricias de hombre; el corazón se le abrió… y se le entregó en cuerpo y alma; ambos se amaron, y se compenetraron: él, hombre ávido de cariño igual que Malena. Efectivamente ella, encontró su felicidad, desde ese entonces, se curó definitivamente de las dolencias de su pie izquierdo.
Ahora, se pregunta Malena si su naturaleza incursionaba extrañamente con su enfermedad , ó si el destino había influido en la” reencarnación,” de la que tanto habían comentado sus compañero y amigos, y se había encontrado con el verdadero amor de su vida… Lo cierto, es que solamente de ese modo, se curó de las dolencias del pie izquierdo!
NOTAS:
(1) San Ramón, Colonia ubicada en la Calle del Volcan de San Salvador, jursidcción de Mejicanos, Departamento de San Salvador.
(2) Esguince es una lesión que consiste en la separación momentánea de las dos partes de una articulación, produciendo la rotura o el desgarramiento de los ligamentos que hay alrededor de ésta.
(3) Santa Tecla, ubicado a 900 metros sobre el nivel del mar, brindándole un clima fresco a lo largo del año. Fue fundado tras la destrucción de San Salvador por un terremoto del Silgo XIX, como ubicación alternativa para la ciudad capital. Sin embargo los poderes del estado nunca se trasladaron a Santa Tecla, por lo que esta no funcionó como capital. ciudad y cabecera del Departamento de La Libertad, El Salvador
(4)Centro de Gobierno, lugar situado en San Salvador, con construcciones destinadas para oficinas publicas y privadas.
(5) Costa del Sol, ubicada al sureste de San Salvador, Departamento de La Paz, El Salvadr, se encuentran hoteles y playas extensas del Oceano Pacifico.
(6) Pilsener, bebida nacional de El Salvador, consiste en cerveza.
(7)“Litis”- se le llama asi a los procesos judiciales, donde la intervención de abogados es necesaria.
(8)coctel de conchas, Alimento Base de Concha, preparada cruda,y recién sacada, con mucho limón;comida típica apta para niños y adultos.
(8) Isla de Mendez, jurisdicción de la Bahía de Jiquilisco, Departamento de Usulutan, sus habitantes se dedican a la pesca y al turismo.
(9) Colonia Luz, situada cerca de la Teminal de Buses de Occidente, Santa Ana y Sonsonate; de la ciudad de San Salvador, El Salvador.
(10) el Compadre Papá Chico, un abogado penalista de gran prestigio originario de Ahuachapan, su nombre: Luis Roberto Pineda Padilla, ya fallecido.
(11) estoraque, es la cascara seca del bálsamo, que sirve de incienso para ahuyentar los mosquitos y zancudos.
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