sábado, 20 de julio de 2013

LA SENSUAL MIMI. POR DRA.MIREILLE ESCALANTE DIMAS


Transcurría la primera quincena de febrero de mil novecientos setenta, fecha límite para Mimi se inscribiera en el curso de dibujo y pintura, en la ACADEMIA DE ARTE, instalada en el centro de la capital, era una casa colonial, vieja, de altas paredes de(1) bahareque , (2) techo de tejas  debidamente encielado con madera delgada; abarcaba totalmente una manzana, por el rumbo Oriente se encontraba la Avenida Otoñal; y por el Poniente, la Avenida Primaveral, al Norte la Primera Calle Poniente, y al Sur, la Tercera Calle Poniente.  En ese mismo lugar, funcionaba además el Taller-Estudio de escultura.

Las secciones, totalmente separadas, y divididas por medio de sus gruesas. paredes blancas pintadas de(3)  cal viva de Metapán, tenía amplios pasillos, largos y antiguos, asfixiados de plantas ornamentales en macetas; en el medio, un jardín adornado por  dos frondosas palmeras de tronco grueso. En el corredor,  se  exhibían torsos, bustos, perfiles griegos, elaborados en yeso; el piso de ladrillo rojo, lucía impecable y brillante, tan lustroso como un espejo.



 Frente a las aulas de la Academia se destacaba una fuente circular con alocados chorros bailarines, que bañaban la escultura de piedra de una Venus cargando una ánfora sobre sus hombros.

Afuera del Taller-Estudio, había una enorme (4) pila de cemento, repleta de agua de chorro fresca. 

En la calle, los buses y carros continuamente sonaban el claxón escandalosamente; de sus escapes,  descargaban  el humo negro de bióxido de carbono, contaminando el ambiente citadino; mientras que por su acera, transitaban aprisa de arriba y abajo, las personas.
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El Director de la Academia, Antón de Alcalá, un escultor gallego de pura cepa,- de esos españoles ingeniosos, talentosos y a la vez aventureros exagerados,-había arribado al país, con ayuda del destino. Había abandonado  (5) la Madre Patria ,  su familia, esposa, hijos, padres, y hermanos para recorrer América.

Antón, orgulloso de su origen, rememoraba  su tierra Galicia, y a Ruy Rodrigo Díaz de Vivar, de donde él obtuvo además de orgullo,  su ego, y linaje, auto denominándose descendiente directo de(6) “Los Druidas”, y de vez en cuando, clamaba haber sido la reencarnación del idílico personaje andante Don Quijote de la Mancha, pero al otro lado del (7) “charco”, por habérsele despertado la sed de aventurero. El veía en Mimí,  la raza indígena de los Pipiles, sometida a los españoles.

Antón, culto caballero, y distinguido, había estudiado Arte -Escultura-. en la Escuela de San Fernando de Madrid, España, en donde por haber sido un destacado artista, y ganó un Concurso, para elaborar los bustos y efigies del Coronel Armando Quintín, un dictador de la Isla LA ESPAÑOLA. A los tres años de trabajo, fue derrocado el tirano;  aprovechando Antón  su estadía  en América, se lanzó a El Salvador, donde vivía Mimí, en lugar de regresar a su tierra. 

Mími, jacarandosa, llena de vitalidad y energía, en cuyas venas corría la sangre pura del (8) Indio Atonatl,  cautivada por la personalidad de Antón,   le comentaba que  antaño  los  “españoles”  en la conquista de América, se habían mezclado con las indígenas; revivía don Rodrigo, el caso del Conquistador Hernán Cortez con (9) la Malinche.

Mimí, se limitaba a escucharle sus historias; Antón explicaba que aún modernamente,  “los Gallegos” seguían siendo conquistadores,  efectivamente “ellos habían aterrizado por primera vez en la luna!”.  Mimi  en su sencillez, no alcanzaba a comprender  la  táctica para atraer su atención. Desde que lo conoció, se deslumbró, sintió esa “química”  de cuando dos seres se atraen; indiscutiblemente había sido flechada por el “amor a primera vista”; además, un encuentro sin precedente alguno, jamás había conocido un escultor;  gustaba escucharle ese acento profundo, de voz grave, ronca y varonil cuando él hablaba.

Ella, había concurrido a la Academia a inscribirse como una alumna más; pero, el  Director, Antón, la convenció que no traía (10) “madera” para ser artista, y le insinuó -  debido a que tenía un bello cuerpo escultural- , le pidió  sirviera de  (11)“modelo”. El pago sería la inmortalidad, le plasmaría la belleza de su esbeltez en verdaderas obras de arte. A Mimí, le encantó tal proposición, sin titubear, aceptó.

Antón distribuía su tiempo, por las mañanas atendía la Academia.; y por las tardes, trabajaba elaborando su obra en su Taller-Estudio. Entre las herramientas utilizadas para trabajar, se encontraban martillos, espátulas, e improvisados andamios rústicos, fabricados de(12)  Pino; en un rincón, existía una mesa cuadrada, cuya altura y tamaño era de un metro; sobre ésta, resaltaban unos pedazos retorcidos de hierro y alambres clavados en madera, los que estaban medio cubiertos de barro fresco “colado” y amasado; en el centro del Taller-Estudio, la figura pequeña de una mujer desnuda, recostada con sus brazos alzados sosteniéndose el largo cabello; y hacia el lado derecho, sobre un estante también de madera, se encontraba elaborado en barro un “retrato” ó “un busto de mujer”, con facciones indígenas. Esos eran sus bocetos, los que luego agrandaría a tamaño natural ó dependiendo del caso, serían  gigantes- de tres metro.

 El suelo del Taller- Estudio,  parcialmente cubierto, con un manto de tela gruesa color azul, y muchas almohadas de seda, para comodidad de Mimí, la única y exclusiva modelo. Por esa razón ella frecuentaba el Taller- Estudio, y Antón, dependía de su presencia. Desde que ella llegaba, se tendía a posarle, cuan larga era, en el suelo. Preliminarmente, antes de comenzar a trabajar en su obra de arte, Antón saciaba su sed animal mediante una batalla romántica-erótica. El, acariciaba el cuerpo entero de Mimi, como si lo estuviera esculpiéndolo, masajeándola suavemente con sus manos toscas de dedos anchos y achatados, la recorría por encima de los pechos, cintura, piernas y pies; también aprovechaba estamparle besos ardientes en la boca, casi llegando al ahogamiento. Solo así él podía trabajar “tranquilo”, y concentrase en modelar ese cuerpo curvilíneo. 

 Mimi  extasiada, se resignaba a permanecer inmóvil por varias horas, debía mantenerse quieta, en la misma pose durante horas y horas; mientras Antón  la tallaba; él se justificaba que para concentrarse en su obra, tenía la necesidad de “poseer” a su modelo. Cuando no era al inicio, era al final de cada sesión  la batalla sexual... Esta costumbre, se convirtió en  adicción para ella, significaba el disfrute de su juventud; y para él, el (13) amor gourmet.

Por las tardes, en  el Taller-Estudio, llegaba a tenderse en el suelo sobre la manta azul y almohadones. El ritual de Mimí comenzaba por desabotonarse la blusa, el sostén, hasta quedar descubierta de sus pechos, y luego con la coquetería que le caracterizaba, se quitaba la falda, la ropa interior, hasta quedarse totalmente desnuda, tal como cuando había llegado al mundo; mientras Antón,  en su ropa de trabajo, se  preparaba  iniciar sus labores de forjar, de tallar su obra monumental, la cual generalmente, se elaboraba por encargo .El  esculpía con primor, la figura corporal femenina de Mimí en diversas posiciones: recostada, -emulando a (14) la Maja Desnuda”; de pie, como una(15)  Venus de Milo , sentada en la forma de (16) flor de loto, boca-abajo, con sus glúteos redondos y perfectos; en fin, de muchas maneras…Ella, posaba con picardía, y de vez en cuando, le hacía movimientos pélvicos para acomodarse. Antón con paciencia la iba moldeando; poco a poco, comparando mediante el tacto con sus manos toscas, la figura tallada , con el cuerpo de Mimí.  Cada oportunidad, que tenía, le estrujaba los pechos, besándoselos ardientemente; recorriéndola toda, toda, con sus labios, como si también la estuviera esculpiendo con su boca; le comentaba al oído, cosas bellas sobre su cuerpo, que tenía “unas axilas estupendas.” Y en fin piropos extravagantes, supuestamente  placenteros y agradables.

El escultor Antón después de las largas jornadas vespertinas de trabajo, se despedía con la ilusión de continuar al siguiente día con una nueva sesión.

Entre ellos, existía una brecha de edades… él, de cuarenta años, y ella, de veinte; no obstante esa diferencia de edades, se complementaban (17) “como anillo al dedo “, como si el uno hubiera nacido para el otro. Ambos, del signo ARIES, dícese que por ser el primero en el Zodíaco, se compenetraban tan bien, como si hubiesen sido gemelos; y por ser del elemento FUEGO, eran fogosos, llenos de vitalidad, y sedientos de sexo.

Mientras  Mimi fue  modelo, jamás permitió que otra mujer posara para Antón, ella,  celosa, se consideraba única e insustituible. Desde el primer día que posó desnuda, Antón, la hizo suya. Y los días siguientes, y sub-siguientes, también, so pretexto para descansar, se le acercaba, dejando mientras tanto a (18)  medias su obra; y dedicándose a besarle ambos brazos, los cuales olían a perfume de flores silvestres, y el resto del cuerpo, a melocotón recién cortado.

Generalmente los días domingos, se escuchaba hasta el silencio en el Taller-Estudio, y antes de reanudar la sesión de modelaje, Mimí corría desnuda a la pila de agua a sumergirse en ella, de donde salía refrescada, remozada, con nuevos bríos y lista para retomar su trabajo de modelo… .y Antón, trabajaba con esmero en su obra de arte. 

Transcurridas las horas, ambos descansaban; volvía Antón  a su trabajo, y  tomaba nuevas medidas de los músculos de las piernas de Mimi, aprovechando la ocasión para besárselas tiernamente…  La ejecución de la obra de Antón, duraba meses y meses, jamás finalizaba … Todo ese tiempo,  una constante luna de miel. Posiblemente, él creía amar a Mimí;  apenas estaba terminando una escultura, cuando estaba proyectando continuar  otra .

Esta vez, la pose de Mimí, era la de una mujer parada –de pié,- siempre al desnudo, las piernas abiertas, y los brazos extendidos, tomándose con ambas manos, el pelo – (19) la “cola de macho” Esta escultura,  encargo de un hotel  Cinco Estrellas, debería ser entregada en el plazo de seis meses improrrogables… De modo, que Antón, sin horario, y sin días de descanso, se dedicaba en cuerpo y alma a su obra, trabajaba día y noche, olvidando incluso, a tomar sus alimentos. Mimi, resignada, siempre a su lado, posándole. Antón,  recorría con sus manos, las formas voluptuosas del cuerpo desnudo de Mimi, para luego acentuarlas y plasmarlas… De esta manera, constataba que su obra era exacta a su modelo, deslizaba su mano izquierda acariciándola desde el pecho hasta las piernas. 

Antón  demostraba su agradecimiento con abrazos y besos, a veces castos, y a veces lascivos; más de laguna vez le juró amor eterno. Además le escribía poemas románticos, los cuales  dedicaba, publicándolos en un periódico importante..

Las sesiones  transcurrian  diariamente, y la escultura estaba por finalizar,  quedó hermosa… y perfecta. Esa fue la última vez, que Mimí le posó a Antón, el vehemente escultor. Ella por su juventud, detectó que su destino debía continuar,  no se cumplía aún; y  dejó  el romance del escultor.
Como grato recuerdo de aquel  tórrido romance, ella  conserva el busto  elaborado en piedra de la lava traída desde (20)“El Jabalí”;  ese retrato retiene aquella inquieta  juventud de sus veinte años, el cual  aún exhibe con orgullo, y que le plasmara Antón.

Llamadas 
1- Casas de bahareque. Son construcciones autóctonos y que hacían nuestros indígenas y es su mejor legado.
2-teja- material elaborado de barro, que sirve para cubrir los techos de casas.
3-cal viva de Metapan. La cal es un mineral extraido de las minas del lugar denominado Metapan, ubicado en el extremo nor- occidental del departamento de Santa Ana, de El Salvador, y servía para pintar las casas de blanco, las cuales lucían impecables. 
4-pila-un estanque de agua potable.
5- Madre Patria, se refiere a España.
6-Los Druidas ejercían de consejeros de los jefes y tenían conocimientos de medicina, magia y escritura, basada en el alfabeto oghámico, que sólo ellos conocían y que era sagrado.                                                                                      7 “charco”, se refiere al Oceano Atlántico.
8-Indio Atonal-Cacique índigena de los Pipiles
9-Hernan Cortez y la Malinche-La Malinche o Doña Marina (ca. 1500-1527), quien ejemplifica la importancia de los intérpretes en el curso de la historia. De familia noble, La Malinche fue esclavizada, se convirtió en intérprete y en la persona de confianza del explorador español Hernán Cortés, a quien dio un hijo.
10-no traer madera- no tener vocación.                                                          11modelo- persona para copiar figura humana en escultura.
12-Pino-El pino es un árbol que pertenece a la división de las Gimnospermas, orden de las coníferas, familia de las pináceas.
13-amor gourmet- sesiones de amor, que duran de cuarenta a sesenta minutos
14-Maja Desnuda-La maja desnuda es de las más célebres obras del Francisco José de Goya y Lucientes, y tiene pintado el cuerpo desnudo de la duquesa Cayetana.
15-Venus de Milo- una de las estatuas más representativas del periodo helenístico, representa a Afrodita (Venus en la mitología romana), la diosa griega del amor y la belleza. 
16-Flor de Loto-Ejercicio de Yoga, sentada en el suelo, con la piernas dobladas y cruzadas.
17-anillo al dedo- cabalidad, que queda con exactitud
18-a medias su obra-sin terminar
19-cola de macho-estilo de peinado, recogido el cabello largo.
20-El Jabalí-lugar situado atrás del volcán de San Salvador, El Salvador, situado en San Juan Opico, Departamento de La Libertad, y cuando hizo erupción el volcán, quedó lava regada en sus faldas.


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