POR MIREILLE ESCALANTE DIMAS
La jacarandosa Greta y la entusiasta Estrella se vistieron de blusas cuadriculadas rosadas, ambas de mangas largas, sin abotonarse totalmente,mostrando adrede el inicio de sus pechos redondos; los pantalones azules de mezclilla tronconeros ajustados,marcaban la cintura "de avispa", y caderas ancha; usaban botas negras de cuero para completar el atuendo “vaquero”; su cabellera larga recogida por una coqueta laza color rosa. Ellas, se preparaban para asistir el 2 de agosto a las tres en punto de la tarde, al impactante Jaripeo de Sonsonate, Republica de El Salvador.
La carretera pavimentada como un listón, con una distancia de 65 kilometros desde San Salvador a Sonsonate.
En el trayecto se apreciaban las diversas poblaciones por las que se debía pasar para llegar a su destino: Santa Tecla con edificios y construcciones modernas; Colón, edificada discretamente en una cima, cuya Iglesia Católica alberga al Cristo Negro; Lourdes, que en un tiempo conocido como “La Junta”, había progresado rápidamente, siendo un lugar populoso, en cuyas colonias se encuentran llamativas residencias contrastando con viviendas pequeñas; la de gente movilizándose de una lado a otro, comprando en el pequeño mercado al aire libre, visitando Bancos, Ferreterías, Supermercados, Restaurantes de Pollo Campero, y Pizzerías; a la terminación de la población, la zona industrial de Lourdes con abundantes fabricas… Al frente dela carretera, se podían divisar los imponentes Volcanes, el de Izalco, el de Cerro Verde y el de Santa Ana;el cielo limpio devnubes; a la llegada a Ateos, justo al pasar el río extenso, pasando por arriba en el puente, estaban las casas construidas a un lado de la calle,hubo una época que fue importante dicho lugar, cuandola producción de café tenía su valía; a lo lejós se veía lo que una vez fue el Beneficio de Café con sus amplios patios para secar el producto; de las poblaciones de Sacacoyo, Armenia, San Julián, e Izalco solamente se divisaban los respectivos desvíos; sin embargo, antes de llegar a Izalco, estaba el desvío para el balneario de Atecozol, con su inmensa piscina; en Izalco, la antesala a Sonsonate, se encontraban ventas de frutas tropicales y la refrescante agua de coco; se encontraba el desvío hacia Caluco, famoso, por la sopa de gallina india, y cuyo río tiene aguas termales.Se arribaba a Sonsonate, y con dos entradas, una conduciendo para el centro de la ciudad, y la otra, para Acajutla.
Sonsonate, conocida popularmente como la “ciudad de los cocos”, muy cerca del litoral del Océano Pacifico, razón por la cual el calor se siente con mayor intensidad, oscilando la temperatura entre 33 y 35 grados Centígrados, pero por el viento que soplaba se hacía soportable el clima.
Sobre la carretera que conduce a Acajutla, justo a la salida de Sonsonate, estaba el predio baldío de la Cruz Roja, totalmente cercado con alambre de púas, con anuncios comerciales e invitaciones para el Jaripeo.
La admisión a las instalaciones donde se iba a realizar el espectáculo, Greta y Estrella al mostrar sus boletos, los promotores les obsequiaban sombreros de palma, que además de protegerlas del sol,las hacía verse hermosas, ya que hacían juego con el traje estilo “vaquero”.
Se asombraron, al encontrar en el predio baldío, la Exposición de vacas y toros, pura sangre, de la clase Braham, Holstein, Cebu, era lo mejor de lo mejor del ganado vacuno de su especie, escogidos por ser gigantes en su tamaño y muy robustos; ellas, no habían estado tan cerca jamás en sus vidas, de semovientes, como en esa ocasión. En dicha exposición habían también cabras, ovejas, cerdos, conejos y hasta gallinas.
Greta y Estrella, pasaron caminando voluptuosamente al otro extremo, donde estaban ubicadas las típicas champas, ofreciendo bebidas, desde agua simple, refrescos, sodas, cervezas nacionales Pilsener, Golden Light, y Suprema, y suculentos platos de comida de carnes asadas, pollo frito, arroz con frijoles, aguacate, pedazos de queso y chicharrones, acompañadas de las tortillas recién echadas en el comal de barro; sin faltar las típicas pupusas de queso, con loroco, con frijoles, revueltas, de chicharrones, de ayote, de mora.
En el centro del predio, estaba instalada una armazón circular de postes de madera, sobre el piso de tierra, aserrín regado; y unas gradas de madera improvisadas para sentarse a ver el espectáculo.
En posición de descanso estaban dos jinetes con los dos caballos amaestrados de “alta escuela”. Se trataba de los artistas principales del Jaripeo.
Estrella le comentó a Greta:
- Que precioso ejemplar, ese caballo blanco!
- Se llama Cromo, y será montado por FRANK- le contestó un espectador.
Emocionada Greta, dijo:
- Mira, y ese otro, color negro azabache-.
- Ah, él es Huracán, y MAURICIO, lo cabalgara- replicó el mismo espectador.
Antes de comenzar el espectáculo se escuchaba la música y canciones rancheras, corridos y norteñas, por medio de alta voces, desde el improvisado pequeño escenario. Se preparaba el ánimo del conglomerado. La Radio Ranchera –una de las Promotoras del Jaripeo, había llevado simpáticas modelos como presentadoras, y ellas anunciaban por medio de micrófono, el programa.
Al iniciarse el espectáculo del Jaripeo, se presentó la “Chola Puñales”, un payaso vestido de mujer, con traje largo, almohadones en los pechos, y en las caderas, un pañuelo amarrado en la cabeza; él iba a torear una vaca pequeña (vaquilla); hacía gracias:para que el público se riera, se le hincaba dándole la espalda a la vaquilla, la cabalgaba, le halaba los cuernos,y el animal no se enfurecía, ni siquiera se tomaba la molestia de ver al payaso, con esa actitud la gente se moría a carcajada limpia.
Dentro del programa, se anunciaba la presentación del imitador de “don Vicente Fernández”, quien con voz desaforrda cantaba “El Rey”, la cual al unísono, la muchedumbre acompañó.
Luego, vestida de mariachi, una reconocida cantante de la sociedad Sonsonateca, representaba a la difunta artista mejicana, Lola Beltrán, cantando “Cucurucucu Paloma”.
El acto espectacular, y por el cual habían ido Greta y Estrella, había sido la presentación de Frank y Mauricio, quienes montaban sus caballos amaestrados de alta escuela, donde jinete y bestia, se confundían, eran unos Centauros modernos..
Frank, montaba a Cromo, y le exigía a éste que doblara sus patas, y moviera la cabeza en señal de saludo al conglomerado. Luego, velozmente, cabalgó corriendo alrededor del cerco; con el paso de andador, dando saltos pequeños, hizo bailar a Cromo al son de la música mientras él cantaba una ranchera; para despedirse de la multitud, hizo que se parara en las dos patas traseras, y moviera las patas delanteras.
Por su parte Mauricio, montando a Huracán, lo cabalgaba para que éste reconociera el terreno, mientras la muchedumbre le aplaudía;y empuñando una fusta, le hacía bailar hacia la izquierda, y luego hacia la derecha, y le exigía que relinchara; lo hizo bailar hacia atrás..
Había sido el mejor espectáculo que presenciaron Greta y Estrella.
Después, el locutor, con micrófono en mano, instó a que una señorita de las presentes,lo acompañara a bailar “la quebradita”.
Del público saltó, desde arriba de las gradas, Estrella ofreciéndose voluntaria; como en un circo romano, el conglomerado le gritaba animando a Estrella, que bailara haciendo el paso singular que caracterizaba "la quebradita".
-Yo puedo, y podrá Ud. detenerme?- le preguntaba Estrella al animador.
-Salte Ud. pues, que yo la detengo- contestaba el señor.
-Me va dejar caer- insistía Estrella.
-¡Cómo va a creer semejante afrenta, si estoy acostumbrado a tratar hasta con las vacas, y a ellas las detengo!- le expresó el locutor.
Esa última frase ofendió a Estrella, y enardecida en cólera, se animó de una vez por todas, a saltar sobre el hombre del micrófono, haciéndolo tambalear pero sin que éste cayera al suelo, ella corrió en un envión, abrazándolo con ambas piernas en la cintura, y tirándose de espaldas como una excéntrica balletista, formando un arco humano…
La multitud aplaudió frenética, felicitando el acto, y gritándo:
-Bravo! Otra vez”!.
Ese baile cautivó a don Rosendo, ganadero de la región, y dueño de unos toros de exhibición, quien inmediatamente después del baile, se dirigió a felicitar a Estrella, cuando ya ésta se había incorporado al público.
El, se distinguía de los demás por usar en sus pantalones un cinto grueso de cuero negro, adornado con una hebilla de oro y pequeños diamantes, superpuesta de una figura de herradura;lucía un fino sombrero blanco de fieltro y alas anchas; era alto, fornido, cuarentón, de piel morena clara, y muy bien parecido. Se le presentó a Estrella, extendiéndole la fuerte mano, y ella, coquetamente se la tomó. No pudieron conversar debido al bullicio,pero luego, ella, educadamente, se despidió de don Rosendo, no sin antes de proporcionarle el Número telefónico, para que algún día él le llamara; ya eran las diez de la noche, y debía regresar con Greta, a casa, en Santa Tecla, Departamento de La Libertad.
Santa Tecla, 23 de agosto de 2009.
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIALMENTE.
Todos los personajes son ficticios, al igual que las historias, si hubiere alguna semejanza en particular con alguna persona, hecho o lugar, es una mera coincidencia.
SOBRE LA AUTORA:
MIREILLE ESCALANTE DIMAS, Salvadoreña, desarrolla literatura del género literario “Romántico erótico”.
Ha escrito :
“MI TIA CONSUELO SUNCIN DE SAINT EXUPERY; y
CONSUELO DE SAINT EXUPUPERY: LA SACERDOTISA DE LA DIASPORA SALVADOREÑA, que oportunamente se publicará..
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